Adios a la tienda de Gran Vía

 

Después de 72 años con vosotros, nos hemos visto obligados (por la ley Boyer) a dejar nuestra tienda de Gran Vía 47. Gracias a todos por vuestra confianza, gracias por haber crecido con nosotros, gracias por habernos permitido compartir vuestras ilusiones.

Aunque hemos cerrado la tienda de Gran Vía, seguimos cerca de ti en el resto de nuestras tiendas y por supuesto en nuestra tienda online.

Os invitamos a compartir con todos nosotros vuestras historias y momentos vividos en nuestra tienda de Gran Vía.

Podeis dejar vuestras vivencias, emociones, anécdotas, sensaciones y todas las historias en la parte inferior de esta pagina, para recordar nuestra tienda de Gran Vía que tantas ilusiones ha transmitido estos años a traves de sus muñecas.

Muchas gracias por vuestro apoyo.

Tiendas Así

 

23 thoughts on “Adios a la tienda de Gran Vía

  1. Judith says:

    Soy de Vigo, estuve el pasado puente d diciembre pasando unos días en Madrid y tuve la suerte de visitar la tienda, me llamó tanto la atención el escaparate q no pude evitar hacer una foto, entré, me quedé fascinada con todo, compré unos regalitos para mis sobrinos…es una pena q cierre, pero cuando vuelva visitaré otra!!

  2. Lorena says:

    IMPOSIBLE no quedarse mirando el escaparate un largo tiempo porque si ya en si los juguetes que tenéis sobre todo las muñecas, sus complementos y accesorios son amor según lo ves, el cuidado, mimo y cariño con que colocabais los escaparates traspasaba ese cristal que nos “salvaba” de poder tocarlas y mas aunlos escaparates de Navidad auténtico capricho!!!!no faltaba ningún detalle jamás

    Muchísima pena me da que os hayáis tenido que ir para mi erais una parte importante de un sitio tan céntrico

  3. Marina says:

    Qué noticia más triste.
    Soy de Madrid, tengo 21 años y llevo pasando por delante del escaparate de esa tienda puede que toda mi vida (por supuesto parando siempre para admirarlo). Cuando era pequeña me regalaron una muñeca preciosa que aun conservo y me dieron a conocer esta tienda magnífica. Pero sobretodo me han comprado muchos animales de peluche en esa tienda, porque los adoro y son muy realistas.
    Es una pena, buscaré el resto de vuestras tiendas.
    Como madrileña quiero daros las gracias por iluminar la cara de tantas personas de edades muy diferentes (entre ellas mi madre y yo) con vuestra tienda en Gran Vía.

  4. ana says:

    Pasar por la GRAN VIA y no quedarme contemplando el escaparate era imposible pues siempre me llamaba alguna muñeca o peluche la atención.
    Desde niña miraba con ilusion para ver que pedia a los REYES y a veces me lo traian:Muñecas o peluches preciosos.Despues siempre ha sido la tienda donde comprabamos regalos para los enanos de la familia y no tan enanos porque siempre habia algo para todos.Es una pena pues aunque sigue la venta no va aser lo mismo pasar por la GRAN VIa y no ver sus escaparates y las caras de los peques mirandolos.

  5. Espe says:

    Tengo 47 años..y esta tienda ha formado parte de mi vida siempre..antiguamente se llamaba Sanchez Ruiz.Recuerdo que cuando era pequeña, iba con mi abuela siempre a ver ese escaparate que te dejaba sinpalabras, porque ya en aquella epoca no habia muñecas como las de vosotros. Yo aún conservo mi Harold y mi Carol junto a las de mi hija. Siempre ha habido una muñeca vuestra en mi casa.
    Cuando tenía siete años los Reyes me trajeron mi Harold con un vestido de acristianar que ya quisieran muchos ahora. Un dia fui al mercado con mi madre y mi Harold en brazos, y en la pescaderia una señora le dijo a mi madre:
    -Sra no es muy pequeña la niña para que lleve el niño en brazos, se le va a caer.
    Asi eran y son…espectaculares

  6. Diario de una Madre en Prácticas says:

    Unas Navidades los Reyes Magos me trajeron la cunita más bonita y grande que jamás había visto, de hecho era tan estupenda que la hemos guardado y a punto estuve de usarla cuando nacieron mis hijos. La cuna era maravillosa, pero yo nunca había pedido una cunita para mis Nenucos, así que le hice el caso justo. En cambio, mi madre estiraba sábanas, colocaba dosel, acunaba muñecos… Muchos años después descubrí que de pequeña mi madre había pedido una a los Reyes y le habían traído un triste capazo de paja con un simple colchón. Sin sábanas ni nada. Y se le quedó el trauma, claro. Así que una Navidad. cuando pasaba por la Gran Vía vio desde el coche la cunita y se paró inmediatamente. Aún no sé ni cómo la metió en el coche , pero se la llevó “puesta”, sin preguntar precio ni nada. Se habían enamorado de ella a primera vista porque era exactamente como la que ella quería de pequeña, llena de lazos y encajes y organza… Así que su pequeño “trauma” con la cuna se le pasó gracias a vosotros.

  7. Rosa Mª Pérez García says:

    Es una pena que la especulación nos prive de uno de los escaparates más emblemáticos de la Gran Vía, y de una tienda ideal, he comprado muñecos, peluches y complementos e incluso ropa de bebé para mi hijo, que hoy cuenta con 16 años. Entrar en esta tienda, era como estar en una casita de cuento.

    No había día que no pasara y no parara ante esa ventana de ensueño, y disfrutar como la niña que llevo dentro.

    Espero que sigan contando con la fidelidad de sus clientes.

  8. Ana OM says:

    Recuerdo que todas las navidades, para reyes yo pedía un carro y una muñeca de la tienda mas real de muñecos que había visto nunca, llegar cada Navidad, año tras año a Tiendas Así era disfrutar y soñar que algún día todos esos muñecos serían míos(aún hoy lo sigo haciendo) así me ha pasado, tengo mis muñecos, carros entre ellos el Arrue… y accesorios como oro en paño, la Pepa, varios bomboncines, los gemelos guille, la muñeca Carla pelirroja o la magnífica Moly … Marcarán para siempre mi infancia. Gracias por hacer reales los sueños de muchas niñas tan niñeras como yo…

  9. Marta says:

    Soy una Extremeña enamorada de esa tienda. ..era un olor especial…a dulce…la tienda era el sueño de cualquier niña. ..Recuerdo el olor al abrir la caja. Las acariciaba…parecían reales..
    Ahora mi hija juega con ellas. Y se me caen lagrimones porque mi hija no va a ver lo que vi ni a sentir lo indescriptible. .
    Muchísimas gracias por haber formado parte de mi niñez y ahora la de mi hija

  10. Paloma says:

    Si pienso en muñecas ASI, Gran vía es lo primero que me viene a la cabeza. Soy madrileña y son muchas las veces que he parado en tan emblemático escaparate. Primero con mi madre y después con mi hija. La única muñeca que conservo de mi niñez está comprada en Gran Vía y lo mismo sucede con mi hija de 22 años que conserva a Bomboncín, Manu, Guille y por supuesto el primer regalo que le hicieron al nacer, La Pepa.
    Todavía recuerdo el llanto que me provocó la noticia del incendio que tuvo la tienda cuando yo era niña y de la visita que os hicimos al volver a abrir. Os deseo el mismo éxito que hasta ahora habéis cosechado y seguiréis contando con nosotras entre vuestras seguidoras

  11. Henar says:

    Soy madrileña, aunque nos mudamos siendo yo muy pequeña. Cada vez que volvíamos y paseábamos por la Gran Vía no podía por menos que quedarme un buen rato admirando el escaparate. Hasta cruzo la acera sólo por verlo siempre que voy, aún hoy. Para mí es un símbolo de Madrid y me apena mucho que cierre mi tienda preferida, la más bonita de la ciudad.

  12. Mª Angeles says:

    No puedo creerlo, yo trabaje en ella durante 14 años inolvidbles, siempre la considere como mi casa, en ella pasamos muchas anecdotas y muy buenos momentos. lo cierto es que fuimos una gran familia. Siempre el paso por la Gran Via tenia una visita obligada, el gran escaparte de Asi. Este cierre es una gran perdida.

  13. Gabriella Morales-Casas says:

    Sé que ya pasó tiempo, pero apenas me di cuenta en abril de 2016, cuando fui, el primer día que llegué a Madrid de vacaciones, a buscar la tienda. No la encontré y me dijo uno de los empleados de la tienda de jamones de enfrente que la habían cerrado (pero me dijo que estaba abierta una tienda en Arenal). Así significa mucho para mí: llegué a vivir a Madrid procedente de México en el año 2000, fui para estudiar la universidad. Me hice de un jovencito novio extremeño, igual que yo, con el que solía caminar por Gran Vía en la madrugada, después de que salíamos a cenar y a tomar algo. Cada noche, sin falta, me quedaba mirando el escaparate de Así, embelesada por las muñecas. Nunca pude ir de día porque siempre estaba ocupada con la escuela o el trabajo temporal que tenía como pasante en la SER, casi enfrente. Con la llegada del euro todo se redondeó para arriba y mi madre me hizo volver a México, no pude terminar la universidad aquí. Me quedé sin una muñeca Así… Pero cuando mi madre fue de viaje en 2008 le conté mi historia y fue a comprarme una; me trajo a Kaori, vestida de brujita. Yo no volví a Madrid en 14 años… Tal vez era la nostalgia, tal vez no quería regresar a un sitio donde había sido tan inmensamente feliz; pero regresé hace un par de semanas, azuzada por una amiga que va cada año. Rompí en llanto al recordar mis veinte años, con un novio que volví a ver en este viaje – y que lo primero que me dijo al verme fue: “¡Cerraron la tienda de muñecas de Gran Vía!”–en mis ilusiones truncas, pero con los recuerdos de aquellos años llenos de sueños. Por supuesto, me compré una nueva muñeca, a Pepa vestida de inglesita.
    Gracias, Así, por recordarme que los sueños tal vez no se cumplen pero siempre cambian y vienen mejores caminos, y sobre todo, porque los recuerdos que importan nunca se borrarán, no importa cuántos años pasen.

  14. Josefina says:

    He pasado horas, en dias navideños, con un hermano pequeño agarrado de cada mano, contemplando absortos ese escaparate inmenso que era la suma de todas las maravillas que podian traer los Reyes Magos. Y cuando, al despertar, encontre el baul de tela escocesa con la Mariquita Perez vestida con su impermeable rojo… no he tenido emocion mas grande en toda mi niñez.

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